Cavitación y Mesoterapia

Qué es la Cavitación

Consiste en una sesión con ULTRASONIDOS de baja frecuencia, entre 20 a 70 KHz, que causan burbujas en las células grasas sin dañar el sistema sanguíneo, que son absorbidas por la vía linfática, renal y sanguínea.

Los ultrasonidos producen un micromasaje celular y molecular que tiene efectos terapéuticos en el tratamiento de la celulitis y la grasa localizada.

También mejoran el metabolismo adiposo y la microcirculación de estas zonas. Elevan el drenaje linfático y la permeabilidad de la piel, lo que los convierte en una técnica idónea para hacer llegar sustancias de tratamientos.

Cómo actúa la Cavitación

A través de un aparato y gel cavitación se realizan movimientos circulares, logrando que la grasa que se encuentra en determinadas zonas de nuestro cuerpo se transforme en líquido que se elimina a través de las vías urinarias.
Además, la piel se reafirma dado que activamos las células que dan lugar a la creación de nuevas que no poseen grasa, consiguiendo mayor elasticidad y eliminando la celulitis.

Qué ventajas tiene la Cavitación

Se consigue magníficos resultados, remodelando el cuerpo a la vez que se pierde perímetro sin necesidad de una intervención quirúrgica
No es un tratamiento doloroso, tan solo se siente un hormigueo mientras se lleva a cabo.

A qué personas está indicada la Cavitación

Está indicada a todas aquellas personas que tengan grasa localizada y se les pueda realizar un pinzamiento en la zona a tratar.

Recomendaciones

Antes y después de la sesión de cavitación es aconsejable beber dos litros de agua al día, sobre todo el día que realice la sesión.

Se recomienda que inmediatamente, al finalizar la sesión se complemente con un sistema de estimulación de vacío como drenaje linfático o PRESOTERAPIA

Se debe intentar realizar algún deporte o al menos caminar durante treinta minutos, y sobre todo realizarlo el mismo día del tratamiento.

Beber té verde o cola de caballo y llevar una dieta sana y equilibrada.

Por norma general se recomiendan 10 sesiones con un espacio al menos de 72 horas entre una y otra.